Luz roja e infrarroja: ¿ayuda de verdad o solo moda?

Cada vez se ve más gente con paneles de luz roja o infrarroja en casas, gimnasios y clínicas. La promesa es clara: recuperarte más rápido, reducir el dolor y mejorar el rendimiento. Pero, ¿qué hay de verdad y qué es marketing?

Para que algo se ponga de moda no hace falta nada mas que alguien famoso o con cierto grado de alcance sobre un grupo de individuos publique algo y ya ese algo que parece que nadie usaba se convierte en algo que es casi la panacea, pero ¿que hay de verdad en la luz roja o infrarroja?

La fotobiomodulación (luz roja e infrarroja) no es ninguna invención nueva, ya se usaba en la antigua Unión Soviética en los años 50 para rehabilitación y tratamientos médicos, y desde entonces se ha ido estudiando en distintos contextos: heridas, dolor, tendinopatías e incluso en el espacio, donde la NASA probó luz roja para ayudar a cicatrizar tejidos y cultivar plantas.

¿Cómo funciona la luz roja e infrarroja?

La idea básica es sencilla: ciertas longitudes de onda de luz (sobre todo en el rango rojo e infrarrojo cercano) penetran en la piel y llegan a las células, especialmente a las mitocondrias, que son como las “centrales energéticas” de la célula.

Estudios recientes muestran que esta luz puede:

  • mejorar la producción de ATP (la energía que usa el músculo),
  • reducir el estrés oxidativo,
  • modular la inflamación y favorecer la reparación del tejido.

En resumen, la luz no “crea” energía de la nada, sino que ayuda a que las células la usen mejor y se recuperen algo más rápido.

¿Qué dice la evidencia en deporte y recuperación?

En el mundo del entrenamiento, la pregunta es: ¿ayuda a recuperarte mejor o a rendir más?

  • Una revisión reciente en deportistas concluye que la fotobiomodulación puede acelerar la recuperación muscular, reducir la fatiga y mejorar fuerza y resistencia, pero los efectos dependen mucho de cómo se aplique.
  • Un ensayo controlado con ejercicios pliométricos mostró que la luz roja (630 nm) e infrarroja (940 nm) mejora la recuperación de la fuerza sin perjudicar la adaptación a las cargas.
  • En pacientes críticos en UCI, el uso de LEDs rojos/infrarrojos redujo la duración de estancia y mejoró la fuerza muscular frente a placebo, lo que refuerza que hay un efecto real sobre el tejido muscular.

O sea: sí puede ayudar, pero no es un “botón de reset” mágico.

Dolor, tendones y rehabilitación

Otra de las aplicaciones más estudiadas es el dolor y las tendinopatías (por ejemplo, tendón rotuliano, tendón de Aquiles o fascitis plantar).

  • Una meta‑análisis de 18 ensayos sobre tendinopatías de extremidad inferior muestra que la laserterapia de baja intensidad (LLLT) reduce el dolor y la discapacidad, sobre todo cuando se usan dosis recomendadas.
  • Revisiones previas señalan que el uso de láser de baja intensidad en tendinopatías mejora los síntomas cuando se combina con ejercicio, pero no funciona igual de bien si se usa sola.

Esto encaja con lo que ya sabemos: la luz puede ser un buen complemento, pero el ejercicio específico y el trabajo de fuerza siguen siendo la base del tratamiento.

La clave: la dosis importa

Aquí está el punto más importante y muchos ni cuentan ni tienen en cuanta, la dosis marca la diferencia.

No basta con decir “uso luz roja”; hay que fijarse en:

  • la longitud de onda (normalmente entre 630 y 850 nm),
  • la potencia del dispositivo,
  • la densidad de energía (julios por cm²) y
  • el tiempo de exposición.

Demasiado poco no hace nada; demasiado puede incluso anular o empeorar el efecto. Por eso muchos dispositivos domésticos, aunque se vendan como “milagrosos”, no garantizan los mismos resultados que los equipos clínicos bien calibrados.

¿Dónde encaja esto en tu entrenamiento?

Para un atleta o alguien que entrena con cierta seriedad, la fotobiomodulación podria tener sentido como complemento, no como sustituto.

Puede ser útil, por ejemplo, para:

  • recuperar algo más rápido tras sesiones muy intensas,
  • ayudar a reducir dolor leve o molestias en tendones,
  • apoyar la rehabilitación junto con ejercicio y trabajo de fuerza.

Pero no sustituye:

  • un entrenamiento bien planificado,
  • un buen descanso,
  • una nutrición adecuada.

Si usas luz roja o infrarroja, lo ideal es hacerlo con criterio: sabiendo qué parámetros usas, con qué frecuencia y teniendo claro que es solo una ayuda más pero no es milagrosa.

Por cierto, la aplicación de baños de agua caliente también ayuda a mejorar nuestra recuperación y además seria un buen complemento al uso de luz roja o infrarroja.

Referencias

  1. Revisión sobre fotobiomodulación y recuperación muscular en deportistas:
    – THE EFFECT OF RED LIGHT THERAPY ON MUSCLE RECOVERY AND PERFORMANCE (2025).
  2. Meta‑análisis sobre láser de baja intensidad en tendinopatías de extremidad inferior:
    – Efficacy of low‑level laser therapy in patients with lower extremity tendinopathy or plantar fasciitis (BMJ Open, 2022).
  3. Revisión sobre cómo la fotobiomodulación modula la energía mitocondrial y la inflamación:
    – Photobiomodulation modulates mitochondrial energy metabolism and inflammation (PMC, 2025).
  4. Ensayo sobre luz roja/infrarroja y recuperación muscular tras pliométricos:
    – Phototherapy Improves Muscle Recovery and Does Not Interfere with Adaptation (2022).
  5. Revisión histórica sobre uso del láser en tendinopatías desde los años 60:
    – The effects of laser treatment in tendinopathy: a systematic review.
  6. Historia de la fotobiomodulación (Mester, NASA, etc.):
    – artículos y revisiones sobre el origen y evolución de la terapia con luz.

¿Variedad o repetición?

Muchas veces pensamos que cuanto mas variado es el entrenamiento mejor, pero la realidad es bien distinta y mucho mas simple.

Si queremos mejorar algo debemos repetir el estimulo durante un tiempo adecuado para que el cuerpo genere adaptaciones.

En la primera imagen vemos un entrenamiento enfocado al desarrollo del umbral, o FTP o como queramos llamarlo, realizado el 3 enero, podemos ver el resumen de la serie elegida de 20′.

Y en la siguiente imagen vemos un entreno similar, con mas carga de trabajo antes de la serie, unos 500kilojulios, con unas 10 pulsaciones menos.

Para mi esto es conseguir la adaptación que buscaba, si mismos vatios menos pulso mantenido el rendimiento lógicamente a mejorado.

La variación del entrenamiento es necesaria y recomendada, la hay entre estos dos entrenos, pero debe ser minima mientras se producen adaptaciones, un exceso de variación hace que los estímulos no sean adecuados y estemos mareando nuestro cuerpo.

Prueba ir al gym y cada día hacer 4 ejercicios distintos de pesas con cargas o pesos distintos, descansos distintos y despues me cuentas.

2025 Bye Bye

2025 ha sido un año extraño, intenso y muy vivido, no por difícil, tampoco por fácil, sino por el propio crecimiento al que nos exponemos si buscamos esa continua evolución en nosotros mismos.


Ha sido un año, como todos, con momentos buenos, algunos realmente muy buenos, y otros no tanto, pero eso es parte del aprendizaje y, sobre todo, de nuestra experiencia.

Si algo define 2025 es que ha sido un año de crecimiento real, en lo profesional y lo personal, no siempre visible desde fuera, pero sí sentido desde dentro.

Seguir entrenando no es solo aplicar planes o números, es acompañar personas, escuchar, adaptarse, entender contextos que no aparecen en ningún estudio ni en ningún manual. Este año, como tantos otros, como entrenador he intentado ser mucho más que entrenador: apoyo, guía, a veces simple presencia cuando las cosas no iban bien.

También ha sido un año de conocer gente nueva, de reencontrarse con otras, de compartir entrenamientos, charlas, cafés, viajes y lugares distintos. Cada persona y cada sitio dejan algo, y eso, con el tiempo, acaba formando parte de tu manera de trabajar y de entender este oficio.

No todo ha sido fácil ni perfecto, pero ha sido un año donde seguir en ese continuo proceso de aprendizaje, crecimiento. De seguir sumando experiencia.

Cierro 2025 con gratitud por las personas que han estado, por las que llegaron y por las que, aunque se fueron, dejaron aprendizaje, por las que llegaran.
Y con ganas de seguir haciendo lo mismo en 2026, como objetivo como siempre conocer gente y lugares, de vivir.

Seguimos.

Aprende a escuchar tu cuerpo

Entrenar sin depender del potenciómetro

En la era del dato y la tecnología, muchos deportistas se sienten más cómodos cuando el entrenamiento está completamente controlado: vatios, ritmos, zonas de frecuencia cardíaca, potencia normalizada, TSS… todo perfectamente programado. Sin embargo, entrenar encasillado en los números puede convertirse en una trampa si olvidamos una realidad básica:
las competiciones no son así de predecibles.

Un ejemplo real en competición

Durante el Half de Gandía, uno de mis triatletas tenía su estrategia perfectamente diseñada: potencia objetivo, márgenes por kilómetro, y un control preciso del esfuerzo para cada tramo.


Pero nada más salir de la transición, el Garmin cayó y se rompió.
Sin datos, sin referencia de potencia., solo quedaba una herramienta: su percepción del esfuerzo.

Lo interesante es que, al analizar los registros posteriores, los ritmos medios del segmento ciclista y de la carrera fueron casi idénticos a los planificados. A pesar de la falta de datos, su cuerpo sabía perfectamente dónde estaba su límite, cómo gestionar la intensidad y cuándo apretar. Eso solo ocurre cuando el deportista ha aprendido a entrenar escuchando sus sensaciones.

Por qué deberías entrenar “sin datos” de vez en cuando

No se trata de rechazar la tecnología, sería absurdo, sino de no depender de ella. De vez en cuando conviene programar entrenamientos en los que el reloj no dicte el ritmo, sino las sensaciones.


Algunos ejemplos útiles:

  • Rodajes por percepción de esfuerzo (escala RPE 1–10).
  • Series por tiempo, sin mirar vatios ni pulso, centrado solo en la percepción.
  • Entrenamientos en grupo, donde el ritmo cambia y exige adaptarse al entorno.
  • Sesiones por pulso, sabiendo que este tiene una variabilidad natural mayor que la potencia.

Estos entrenamientos ayudan a mejorar la inteligencia corporal, la gestión del esfuerzo y la capacidad de competir incluso en condiciones imprevistas.

Conclusión

La tecnología es una herramienta, no un sustituto del criterio. Un deportista completo no solo conoce sus zonas, sino también cómo se siente en cada una de ellas.


Entrenar a veces “a ojo” no es retroceder, es reforzar la conexión entre mente, cuerpo y rendimiento. Y el día que el potenciómetro falle —porque algún día fallará—, tu cuerpo será tu mejor referencia.

“El calor como estrategia de rendimiento”

En el ámbito del deporte de resistencia la búsqueda de estrategias para mejorar la capacidad aeróbica ha estado tradicionalmente asociada al entrenamiento en altitud. Sin embargo, desde hace un tiempo el entrenamiento en calor ha tomado protagonismo para suplir o complementar las adaptaciones que este producen.

Cada vez tenemos mas evidencias de su eficacia y datos sobre su uso, un nuevo estudio publicado en The Journal of Physiology (agosto 2025) aporta evidencias sólidas de que la exposición al calor también puede ser una herramienta eficaz.

¿Qué dice el estudio?

Tras 5 semanas de exposición al calor, los atletas participantes mostraron:

  • Un incremento de la masa de hemoglobina de entre un 2–4 %.
  • Mejoras paralelas en el VO₂máx.

Estos cambios fisiológicos, que favorecen el transporte de oxígeno en sangre, sugieren que el calor puede actuar de manera similar a la hipoxia de la altura, pero a través de otros mecanismos.

Mecanismos propuestos
  1. Isquemia renal inducida por redistribución del flujo sanguíneo, que estimula la producción de eritropoyetina (EPO).
  2. Mayor demanda de oxígeno en el riñón por la reabsorción de sodio en situaciones de contracción del volumen plasmático.
  3. “Critmeter” renal, donde la expansión plasmática reduce el hematocrito y los riñones responden aumentando la producción de EPO.

Además, se señala el papel de rutas moleculares como HIF-1α, MAPK y proteínas de choque térmico (HSP90) en la activación de la eritropoyesis bajo estrés térmico.

Aplicaciones prácticas
  • La aclimatación al calor no solo mejora la tolerancia térmica, sino que también puede potenciar la capacidad de transporte de oxígeno.
  • Puede convertirse en una alternativa o complemento al entrenamiento en altitud, especialmente útil para atletas que no tienen acceso a concentraciones en altura.
  • Todavía es necesario investigar los protocolos óptimos (entrenamiento activo vs. sauna o baños calientes) y confirmar la magnitud de los efectos en deportistas no élite.
Conclusión

El calor se perfila como una herramienta estratégica en la preparación de atletas de resistencia. Con protocolos bien diseñados, puede ofrecer beneficios fisiológicos comparables al entrenamiento en altitud, ampliando las opciones de planificación para entrenadores y deportistas.

Resistencia a la fatiga

La resistencia a la fatiga se ha puesto de moda en los últimos tiempos, es algo que se viene hablando mas a menudo y que en mis tiempos jóvenes conocíamos como fondo o aguante.

La resistencia a la fatiga es uno de los factores más determinantes en los deportes de fondo, no se trata únicamente de tener una buena base aeróbica, sino de ser capaz de mantener el rendimiento cuando aparecen el cansancio, el desgaste muscular y la disminución de las reservas energéticas.

A continuación, veremos cómo se manifiesta en carrera a pie y en ciclismo, cuáles son sus diferencias principales y algunos ejemplos prácticos que nos ayuden a entenderlo.

Entrenamiento resistencia en fatiga para carrera.

Resistencia a la fatiga en carrera a pie

En la carrera a pie, la resistencia a la fatiga se traduce en la capacidad de mantener el ritmo y la técnica eficiente pese al desgaste muscular. Este desgaste está provocado, sobre todo, por el impacto repetido contra el suelo, las microlesiones en las fibras musculares y la pérdida progresiva de la economía de carrera.

Factores clave en la carrera:

  • Economía de carrera.
  • Fuerza excéntrica.
  • Eficiencia en el uso de glucógeno.
  • Tolerancia mental al esfuerzo prolongado.

📌 Ejemplo 1 – Maratón (kilómetro 30)
En un maratón, el famoso “muro” aparece alrededor del kilómetro 30–32, cuando las reservas de glucógeno están muy reducidas y la técnica empieza a deteriorarse. Un corredor con buena resistencia a la fatiga es capaz de mantener su economía de carrera y sostener el ritmo previsto, evitando una caída brusca de rendimiento.
👉 Ejemplo concreto: seguir corriendo a 4:30 min/km después del km 30 en lugar de caer a 5:30–6:00 min/km.

📌 Ejemplo 2 – Half Triatlón (media maratón final)
En un medio Ironman, la carrera llega después de nadar 1,9 km y pedalear 90 km. El atleta empieza a correr con un desgaste acumulado considerable. Aquí la resistencia a la fatiga se mide en la capacidad de sostener un ritmo constante (por ejemplo, 4:50–5:00 min/km) durante los 21 km. Quien no la ha trabajado suele colapsar y alternar carrera con caminata en los últimos kilómetros.

Entrenamiento en fatiga para ciclismo.

Resistencia a la fatiga en ciclismo

En el ciclismo, la resistencia a la fatiga se entiende como la capacidad de sostener la potencia en vatios tras acumular un gran volumen de trabajo previo (frecuentemente expresado en kilojulios, KJ).

Factores clave en el ciclismo:

  • Resistencia muscular local.
  • Tolerancia al lactato.
  • Ahorro y gestión del glucógeno.
  • Capacidad de reclutar fibras musculares frescas en fases avanzadas.

📌 Ejemplo 1 – Ciclismo de carretera (gran fondo)
En marchas cicloturistas o etapas de 4–6 horas, no basta con rodar kilómetros: la diferencia está en los momentos decisivos. Un ciclista con buena resistencia a la fatiga puede mantener 300W durante 15 minutos en el puerto final, tras haber acumulado más de 120 km en las piernas. Quien no tiene esta capacidad, simplemente se descuelga.

📌 Ejemplo 2 – XCO (Cross-Country Olímpico)
En el MTB XCO los esfuerzos son explosivos y repetidos. La resistencia a la fatiga consiste en seguir generando picos de potencia (600–800W en repechos cortos) y manteniendo la coordinación técnica en bajadas y curvas, incluso después de 60–70 minutos de carrera a máxima intensidad. En la última vuelta, un ciclista resistente a la fatiga logra subir al mismo ritmo que en la primera, sin perder técnica ni concentración.

Diferencia principal

  • En la carrera a pie, la limitación está más relacionada con factores mecánicos y musculares (impacto excéntrico repetido).
  • En el ciclismo, la limitación es mayoritariamente metabólica y neuromuscular, ligada a la capacidad de seguir produciendo potencia tras un gran desgaste.

Conclusión

Tanto en carrera como en ciclismo, la resistencia a la fatiga es determinante en pruebas largas: maratón, triatlón, gran fondo o XCO.

Para desarrollarla se necesita una combinación de volumen, intensidad controlada, nutrición adecuada y trabajo mental. No gana quien empieza más fuerte, sino quien logra sostener su rendimiento cuando la fatiga aparece.

Del huerto al pelotón: remolacha, cereza y ahora brócoli

En los últimos años, la nutrición deportiva ha encontrado grandes aliados en algo tan sencillo como los vegetales. Lejos de fórmulas sintéticas, cada vez más ciclistas recurren a productos naturales que, respaldados por la ciencia, ofrecen pequeñas pero valiosas mejoras en el rendimiento.

La era de la remolacha

La remolacha fue uno de los primeros grandes descubrimientos hace no mucho tiempo, rica en nitratos, ayuda a mejorar la vasodilatación y la eficiencia del transporte de oxígeno, lo que se traduce en una mayor resistencia y menor percepción de esfuerzo.

Es un suplemento ampliamente usado y aceptado por todos, tanto profesionales como amateur.

El auge del cherry

Después llegó el turno del jugo de cereza. Con su potente aporte de antioxidantes y compuestos antiinflamatorios, se convirtió en un recurso clave para la recuperación post-esfuerzo, reduciendo el dolor muscular y acelerando el retorno al entrenamiento.

Su aplicación y uso es mas cercano en el tiempo que la remolacha, cada día esta usándose en la recuperación tras esfuerzos, con mis deportistas donde mas lo usamos es en vueltas por etapas para recuperar entre etapas.

La revolución verde: brócoli

El último en sumarse es el brócoli, concretamente sus brotes. Gracias a su contenido en isotiocianatos (ITC), actúa reduciendo el estrés oxidativo y limitando la producción de lactato, lo que ayuda a mantener la potencia durante más tiempo y mejorar la recuperación.

Estudios preliminares, incluso en ciclistas de élite, ya han mostrado mejoras de 15-20 vatios de potencia al incluir este suplemento en fases de alta exigencia.

Falta mucho por estudiar aun y que un ciclista profesional diga que a mejorado x vatios siendo patrocinado por la misma marca tiene algo de conflicto de intereses y simplemente dudosa fiabilidad, mejor dejamos que los investigadores a largo plazo nos digan si realmente es eficaz o no.

Pero no todos los vegetales triunfan, tenemos el caso de la piña.

Hace algunos años, la piña y su enzima bromelina también se presentaron como el próximo gran aliado para la recuperación. Se le atribuían efectos antiinflamatorios y de mejora en la absorción de proteínas. Sin embargo, con el tiempo su uso fue quedando en segundo plano porque:

  • La evidencia científica en deportistas era limitada y poco consistente.
  • Para alcanzar dosis efectivas había que recurrir a suplementos concentrados, difíciles de integrar en el día a día.
  • Otros vegetales (como la remolacha o el cherry) mostraron resultados más sólidos y se ganaron un lugar estable en la nutrición deportiva.

Este ejemplo nos recuerda que no todos los “superalimentos” logran mantenerse. El brócoli parece prometedor, pero todavía está en una fase inicial: habrá que esperar más estudios y experiencia en el pelotón antes de confirmar si se quedará como una herramienta real para el rendimiento.

Una tendencia clara

De la remolacha al cherry y ahora al brócoli, la dirección es evidente: la nutrición deportiva busca cada vez más en los vegetales soluciones naturales para el rendimiento y la recuperación.

El futuro del ciclismo parece ser cada vez más… verde.

¿Es mejor tomar bebidas frías o calientes para combatir el calor?

Cuando llega el verano, la primera imagen que nos viene a la cabeza es un vaso de agua con hielo o una bebida muy fría. Sin embargo, en países donde las temperaturas son extremas, como en Oriente Medio, India o el norte de África, lo habitual es beber té caliente incluso en pleno desierto. ¿Tiene sentido? La ciencia dice que sí.

El efecto de las bebidas calientes en el cuerpo

Beber algo caliente provoca un aumento temporal de la temperatura corporal. Este pequeño cambio activa una respuesta fisiológica muy eficiente: aumenta la sudoración.
• Cuando el sudor se evapora, ayuda a disipar calor de la piel hacia el exterior.
• Si las condiciones ambientales lo permiten (ambiente seco y ventilado), esta evaporación produce un efecto de enfriamiento real, que puede ser más eficaz que el alivio momentáneo de una bebida fría.

Dato curioso: El profesor Ollie Jay, de la Universidad de Ottawa, demostró en sus estudios que en condiciones secas y ventiladas, las personas que tomaron bebidas calientes almacenaron menos calor corporal que quienes bebieron frío.

Una taza de café o te caliente, ideal para combatir el calor en climas secos y ventilados.

¿Qué pasa con las bebidas frías?

Las bebidas frías proporcionan una sensación inmediata de frescor:
• Refrescan la boca y la garganta.
• Ayudan a bajar la temperatura interna de forma rápida.

El problema es que este efecto puede ser más superficial. En ambientes húmedos, donde el sudor no se evapora bien, las bebidas frías suelen ser más efectivas que las calientes, ya que la sudoración extra no se traduce en enfriamiento real.

Lo que dicen los expertos
• En ambientes secos y ventilados: las bebidas calientes pueden ayudar a regular mejor la temperatura corporal gracias a la evaporación del sudor.
• En ambientes húmedos o durante ejercicio intenso: las bebidas frías son más efectivas, porque aportan frescor inmediato y evitan pérdidas excesivas de líquidos.
• En todos los casos, lo esencial es hidratarse con regularidad y reponer líquidos y sales minerales cuando se suda mucho.

Atleta femenina hidratándose con bebida fría

Conclusión

No existe una respuesta única: tanto las bebidas frías como las calientes tienen su lugar para combatir el calor. La clave está en el contexto:
• Si estás en un lugar seco y ventilado, una infusión caliente puede ayudarte más de lo que piensas.
• Si estás en un entorno húmedo, haciendo deporte o muy deshidratado, una bebida fresca será la mejor opción.

Lo importante no es la temperatura del vaso, sino mantener un buen nivel de hidratación para que el cuerpo pueda autorregularse.

Referencias científicas


• Jay, O. et al. (2012). Body heat storage during physical activity is lower with hot fluid ingestion under conditions permitting high sweat evaporation. Acta Physiologica.
• McGill University (2023). Drink hot drinks in hot weather to cool down faster.
• McNaughton, P. (2023). King’s College London – estudios sobre receptores TRPV1 y respuesta a bebidas calientes.
• Live Science (2023). Can hot drinks help you cool down?
• Southern Living (2022). Opiniones de expertos en fisiología del ejercicio sobre bebidas frías vs calientes

Nutrición y entrenamiento

Una visión integral: más allá del esfuerzo físico

Cuando trabajamos con deportistas, entendemos la nutrición como una herramienta más del rendimiento. No se trata solo de entrenar duro, sino de acompañar ese esfuerzo con decisiones coherentes fuera del entrenamiento: descanso, gestión de cargas y, por supuesto, una alimentación bien planteada.

Entrenar sin cuidar la nutrición es como correr con el freno de mano echado.
En nuestro enfoque, la alimentación no es un añadido: es parte del entrenamiento.

Estructura diaria: cada comida tiene un propósito

Establecemos una base nutricional adaptada al tipo de día que afronta el deportista:

  • 💤 Días de descanso
  • 🚴 Sesiones largas
  • 🏋️‍♂️ Trabajo de fuerza
  • 🏁 Días de competición

El objetivo es claro: que cada comida tenga un sentido. Ya sea para cargar energía, facilitar la recuperación o sostener el rendimiento en los momentos clave.

Personalización para quienes lo necesitan

Con quienes lo solicitan, llevamos el trabajo nutricional a un nivel más individualizado junto al nutricionista:

  • Ajustamos la alimentación a su calendario de entrenamientos.
  • Tenemos en cuenta preferencias, contexto y objetivos específicos.
  • Reforzamos hábitos con sentido, no con restricciones absurdas.

Se trata de integrar la nutrición como una parte activa del proceso de mejora, no como algo accesorio.

Práctico, realista y sin menús cerrados

No creemos en fórmulas estándar ni en dietas imposibles. Preferimos trabajar con ejemplos, estructuras flexibles y estrategias que funcionen en la vida real del deportista.
Cada decisión alimentaria tiene un porqué, y está pensada para sumar, no para complicar.

Todo está orientado a rendir mejor

Este enfoque tiene un objetivo claro: ayudar a cada deportista a sacar su mejor versión.
Ya sea mejorando la recuperación, reduciendo la fatiga, ajustando el peso o afinando el rendimiento en días clave, la nutrición juega un papel decisivo.

Vueltas por etapas: BTT vs Carretera

Las vueltas por etapas son uno de los formatos más emocionantes del ciclismo. Varios días seguidos sobre la bici, compartiendo ruta, desgaste, recuperación, sensaciones… y cada etapa como un nuevo reto. Pero según la modalidad —BTT o carretera— la experiencia puede ser radicalmente distinta.

A continuación, te presento una comparativa detallada entre ambos tipos, con ejemplos y referencias habituales en España.

🔶 Vueltas por etapas en MTB (BTT)
Mapa y perfil de recorrido de una etapa típica de la Costa Blanca Bike Race

En mountain bike, las vueltas por etapas suelen durar de 2 a 6 días, en España, con recorridos exigentes tanto por el desnivel como por la técnica necesaria en tramos de subida y bajada. Son habituales formatos en zonas montañosas con mucho contraste de terreno.

Características principales:

  • Duración: 2 a 6 días
  • Distancia total: 120 a 400 km aproximadamente
  • Tiempo acumulado en bici: entre 10 o +20 horas
  • Terreno: pistas forestales, senderos, tramos técnicos, zonas rocosas
  • Desnivel acumulado: muy elevado
  • Ritmo: muy variable, adaptado al terreno
  • Tipo de esfuerzo: principalmente físico, con constante carga muscular
  • Exigencia técnica: alta, tanto en subidas como en bajadas
  • Logística: bicicleta con buena suspensión, cubiertas reforzadas, herramientas y repuestos a mano.

Perfil del participante: ciclistas con experiencia en montaña, buen control técnico y capacidad de gestionar esfuerzos explosivos. Ideal para quienes buscan aventura, naturaleza y exigencia física combinada con habilidad. Normalmente ciclistas que ya han participado en algún maratón XCM y quieren probar la experiencia de competir varios días seguidos.


🔵 Vueltas por etapas en carretera

En carretera, las vueltas por etapas suelen tener de 2 a 6 días de competición, según categoría, aqui hablaremos principalmente de vueltas master, sociales o elite sub23 en España.

Volta Castelló 2025

Estas tienen recorridos de mayor kilometraje diario. Se rueda en grupo, en pelotón, y la clave está en la estrategia, la colocación además de la condición física. Es un formato ideal para quienes disfrutan del ritmo constante, la planificación de esfuerzos y la lectura de carrera.

Características principales:

  • Duración: 2 a 6 días
  • Distancia total: 250 a 700 km
  • Tiempo acumulado en bici: entre 12 y 20 horas
  • Terreno: asfalto, con mezcla de etapas llanas y de montaña
  • Desnivel acumulado: medio a alto
  • Ritmo: constante, marcado por el grupo, momentos puntuales de alta exigencia.
  • Exigencia técnica: media-alta (descensos rápidos, curvas en grupo, colocación)

Perfil del participante: ciclistas con buen fondo, experiencia en rodar en grupo y capacidad de mantener esfuerzo sostenido día tras día, con momentos puntuales de alta exigencia. Importante tener experiencia en competiciones de un día.

Si te gusta el ciclismo, cualquiera de estas experiencias te gustara, lo importante es que se amolden a tus gustos, opciones y caracteristicas.