
Los suplementos deportivos suponen en 2024 aproximadamente 58.720 millones de dólares en el Mundo y se espera que supere los 100.000 millones de dólares para 2033, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 6,58% durante el período 2025-2033
Este crecimiento se atribuye a varios factores, incluyendo:
La innovación en productos, como suplementos veganos y de etiqueta limpia
El aumento de la conciencia sobre la salud y el bienestar.
La creciente popularidad de las actividades físicas y deportivas.
La expansión de canales de distribución, especialmente el comercio electrónico.
En España, el sector de los complementos alimenticios, que incluye los suplementos deportivos, ha mostrado un crecimiento notable. La facturación del sector pasó de 1.700 millones de euros en 2019 a más de 2.000 millones de euros en 2023.

Pero en realidad, ¿Todo lo que nos venden realmente nos ayuda?¿Tiene eficacia demostrada?
Solo entre un 10% y un 30% de los suplementos deportivos que se venden tienen respaldo científico sólido o potencial clínico comprobado. El resto, en su mayoría, no aporta beneficios reales o puede incluso ser innecesario o peligroso.
Esto subraya la importancia de consultar con profesionales y evitar el consumo indiscriminado, así que el primer paso y imprescindible seria contar con un profesional para que sea el quien te recomiende cualquier suplemento.
Si aun así quieres informarte aquí tienes una web donde encontraras información importante.
https://www.ais.gov.au/nutrition/supplements

Grupo A – Uso respaldado por evidencia sólida
Estos suplementos han demostrado ser eficaces en situaciones específicas en el deporte. Son seguros y se recomiendan para su uso con supervisión profesional. Algunos ejemplos incluyen:
- Bebidas deportivas (hidratos de carbono + electrolitos)
- Cafeína
- Creatina
- Bicarbonato de sodio
- Beta-alanina
- Hierro (en casos de deficiencia)
- Multivitamínicos y minerales (en déficits diagnosticados)
- Suplementos de proteína (whey, caseína)
Grupo B – Evidencia emergente
Estos productos muestran posibles beneficios, pero requieren más investigación para confirmarse. Se consideran caso a caso y bajo supervisión. Ejemplos:
- Curcumina
- Nitrato (zumo de remolacha)
- Aceite de pescado (omega-3)
- Vitamina D (si hay deficiencia)
- Probióticos
- Antioxidantes específicos (solo en ciertas fases de entrenamiento)
Grupo C – Sin beneficios comprobados
La evidencia actual no respalda su eficacia. No se recomiendan para atletas. Algunos ejemplos:
- Glutamina
- Carnitina
- Ácido linoleico conjugado (CLA)
- HMB (excepto en contextos clínicos muy específicos)
Grupo D – Prohibidos o con alto riesgo de dopaje
Su uso está prohibido o desaconsejado rotundamente, ya que pueden contener sustancias ilegales o contaminantes que den positivo en un control antidopaje. Ejemplos:
- Estimulantes prohibidos (DMAA, efedrina, etc.)
- Prohormonas y anabolizantes encubiertos
- Suplementos de origen dudoso o sin trazabilidad clara
En esta entrada solo trato de trasmitir información que creo importante, no es una recomendación de consumo, si usted quiere consumir algún suplemento le aconsejo que contacte con un profesional que pueda recomendarle el adecuado para usted.
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